Junto a los gobernadores de la Patagonia solicitamos al Congreso de la Nación la urgente Declaración Nacional de Emergencia Ígnea, impulsada por nuestros legisladores. Frente a un escenario climático extremadamente adverso, y a la sequía más severa desde 1965, las provincias patagónicas declaramos la Emergencia Ígnea en octubre de 2025.
Pese a ello, la magnitud de los incendios que enfrentamos exige herramientas excepcionales. Como lo hicieron recientemente Chile y Estados Unidos ante emergencias de esta escala, la Argentina necesita activar mecanismos que permitan sumar capacidades y coordinar esfuerzos entre todas las provincias y el Estado Nacional, priorizando lo más importante: resguardar la vida de los argentinos.
La Patagonia no es un territorio aislado y el fuego no reconoce límites ni distingue entre partidos políticos, razas o religiones. Por eso pedimos a todos los bloques del Congreso que acompañen este proyecto con la urgencia que el momento exige.


